La cocina es el corazón de cualquier hogar, y de los negocios de hostelería y restauración, y el aceite uno de los tesoros gastronómicos más preciados. Pero, por otro lado, también es uno de los productos más contaminantes que existe. Es muy común no saber qué hacer con el aceite usado tras cocinar: “¿lo tiro por el fregadero?”, “¿o mejor lo guardo en una botella?”, “¿y qué hago después con el aceite usado?”, son algunas de las dudas más frecuentes sin caer en el reciclaje de aceite. A continuación, te explicamos cómo proceder para reciclar tu aceite, pero, antes que nada, toma nota: ¡nunca lo deseches por el fregadero!
Pasos a seguir para el reciclaje de aceite usado
En casa:
- Recoge el aceite que has utilizado en una botella de plástico después de dejarlo enfriar a temperatura ambiente.
- Una vez llenes la botella, lo puedes acercar a cualquiera de los puntos limpios (como los contenedores) dispuestos en diferentes zonas de tu ciudad, ya sean fijos o móviles.
- También existen otros puntos de recogida como, por ejemplo: mercados, supermercados, centros comerciales e, incluso, en algunas comunidades de vecinos.
En hostelería y restauración:
- Este residuo se produce en grandes cantidades en el sector de la hostelería y restauración, por eso es importante que se gestione adecuadamente para prevenir daños al medio ambiente y fomentar su reciclaje. Lo más efectivo es que los establecimientos cuenten con un contrato de gestión de residuos con una empresa autorizada, que garantice la recogida de aceite y su posterior reciclaje.
Desde Reciclamás satisfacemos las necesidades de recogida y reciclaje de residuos, incluido el aceite de cocina a través de una de nuestras empresas, Reciclaceite. Son expertos en todo lo relativo a la recogida eficiente y responsable de los residuos, su transporte a planta, su filtrado y tratamiento, el cumplimiento de los estándares de calidad y su conversión en biodiésel.

¿Por qué es tan contaminante el aceite usado?
El aceite de cocina, por ejemplo, puede ser altamente contaminante si se vierte por el desagüe o en el suelo. Se estima que dos tercios de este residuo acaban en las alcantarillas. Un solo litro de aceite puede contaminar hasta 1.000 litros de agua, afectando la vida acuática y dañando el ecosistema.
- Contiene altos niveles de grasas y sólidos que, al ser vertidos en tuberías o desagües, pueden obstruir el sistema de alcantarillado o las plantas de tratamiento de aguas residuales.
- Cuando se descompone en el medio ambiente, el aceite usado emite olores desagradables y puede atraer plagas y animales no deseados.
- Al entrar en contacto con el agua, el aceite usado forma una capa en la superficie que reduce la oxigenación del agua y afecta negativamente a los organismos acuáticos. Esto causa su muerte o alterando el equilibrio de los ecosistemas acuáticos.
- Si se quema de manera inadecuada, el aceite usado libera gases tóxicos y partículas contaminantes al aire. De esa manera contribuye a la contaminación atmosférica y a la formación de smog.
- El aceite usado también puede contaminar el suelo si se vierte directamente sobre él. Así dificulta el crecimiento de las plantas y afectando la calidad del suelo.

Biodiésel: la alternativa al petróleo
Reciclaceite no solo se ocupa de recoger el aceite de establecimientos de hostelería y restauración, sino que lo transforma en biodiésel. Ese combustible renovable de automoción que sustituye al gasóleo de origen mineral. Así contribuimos desde Reciclamás a un mundo más limpio y sostenible. Esta iniciativa hace que cada gota de aceite usado recogido se convierta en un paso más hacia un futuro más limpio y respetuoso con el planeta.
Si te dedicas al sector de la hostelería y/o restauración con una estrategia de reciclaje de residuos y buscas contribuir al cuidado del planeta, contacta con nosotros y estaremos encantados de asesorarte.
Este contenido ha sido desarrollado por Fran Escudero, responsable de marketing y comunicación en Reciclamás, especializado en el ámbito de la sostenibilidad, el reciclaje y la gestión de residuos, con una visión práctica sobre las tendencias actuales, normativas y evolución del sector medioambiental.
